¿Te quita el sueño que tus hijos duerman mal? Un niño durmiendo plácidamente nos produce sensación de paz y en esos momentos decimos: «parece un angelito durmiendo».

Pero ¿qué ocurre cuando un niño no duerme ni descansa adecuadamente por la noche?

Responde a estas y otras cuestiones la Dra. Irene Rubio Bollinger, especialista de la Unidad del Sueño del Hospital Quirónsalud Toledo.

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¿Te quita el sueño que tus hijos duerman mal?

Aunque creamos que mientras nuestros hijos duermen están completamente desconectados del entorno y sin actividad alguna, lo cierto es que su actividad cerebral es impresionante.

Su organismo está trabajando duro para tener un desarrollo y crecimiento adecuados. Es una de las muchas tareas implicadas, y muy importante, la consolidación de la memoria.

Este proceso implica que las experiencias y aprendizajes producidos durante el día serán procesadas durante la noche para afianzar lo que es importante para el desarrollo y eliminar todo aquello que no es útil. Implica igualmente una regulación de las emociones y del estado de ánimo.

De la misma forma, una noche de sueño adecuado permitirá al niño funcionar bien durante el día: podrá estar atento en el colegio, podrá memorizar, podrá regular mejor sus emociones y estará con un estado de ánimo más favorable.

¿Qué ocurre cuando un niño no duerme ni descansa adecuadamente por la noche?

El papel crucial del sueño

Debemos tener en cuenta que durante la infancia hay un montón de cambios mentales y físicos que ocurren a gran velocidad durante un periodo corto de tiempo y el sueño juega un papel crucial en estos procesos.

Uno de ellos es la regulación hormonal, pues las hormonas necesitan indispensablemente del sueño para aumentar o disminuir sus niveles en el organismo.

Un ejemplo conocido por todos es el hecho de que la hormona del crecimiento aumenta su secreción poco después de comenzar el sueño profundo. Por esto, es muy importante que el niño consiga un sueño eficiente.

Pautas para mejorar el sueño

Para que los niños tengan un buen sueño os explico algunas de las pautas que pueden mejorarlo. Aquí el papel de los padres es crucial para conseguir inculcar pautas y hábitos que harán que ellos mismos sepan qué deben hacer para dormir bien:

  • Plantea un ritual de cosas para ir a dormir. En esta planificación, si el niño es mayor para participar, puede ser interesante planear junto con él esta rutina: primero lavarse los dientes, ponerse el pijama, leer después un cuento o escuchar una canción, etc. Lo haremos siempre en el mismo orden para que la secuencia permita al niño estar tranquilo al saber qué cosas integran el irse a dormir, en qué orden y repetirlo cada día hasta que sea un hábito.

Horario regular

  • Algunos niños demandan más atención materna/paterna antes de dormir. Se les puede dedicar 10 minutos mientras están acostados a comentar las cosas que han hecho durante el día, focalizándonos en cosas buenas y recordándolas (hacer repaso del día). Podemos incluso contarles alguna cosa referente a nuestro día, acomodado al lenguaje del niño. Si el niño es más pequeño, cantar una canción o susurrar palabras suaves hará que se relaje.
  • Estableceremos una hora de acostarse y levantarse que será respetada cada día. Un horario regular es crucial para conseguir un buen descanso. Las horas recomendadas siempre son en relación a la edad del niño, pero teniendo en cuenta que menos de 8-9 horas resultaría insuficiente para estas edades. Deberemos respetar este horario incluso los fines de semana. No debemos variar estos horarios más allá de 1 hora de un día a otro.
Si presentan frecuentes terrores nocturnos, episodios de sonambulismo, ronquidos, abundantes despertares o pesadillas, será recomendable acudir a la Unidad del Sueño para su valoración.

Cuidado con los aparatos electrónicos…

  • Los aparatos electrónicos son enemigos acérrimos del sueño: la luz azul que emiten retrasa la secreción de melatonina que tan necesaria es para iniciar el sueño. Además, los dispositivos electrónicos aumentan la excitación y la alerta del niño. Deben dejarse de usar como mínimo dos horas antes de dormir y se dejarán apagados fuera de la habitación.
  • Si el niño se despierta temprano debemos dejarle salir de la cama. Puede jugar en la habitación o trasladarse a otra habitación, pero obligarles a ir de nuevo a dormir si no tienen ya sueño genera un rechazo a lo que es dormir y una asociación negativa de lo que es cama y descanso.
  • Es útil antes de dormir que la habitación se convierta en una estancia ordenada. Es aconsejable dejar los juguetes recogidos y crear un ambiente propicio para relajarse. Podemos añadir para dormir algún muñeco que asocien a ir a dormir poniéndolo junto a la cama. Una luz tenue «quitamiedos», etc…

… y con la siesta

  • Evitaremos que tomen excitantes a lo largo de la tarde o realicen actividades que impliquen demasiado esfuerzo físico justo antes de dormir: preferiblemente el deporte también debe realizarse como mínimo dos horas antes de acostarse. El ejercicio diario propicia un buen descanso. También es aconsejable optar por cenas ligeras, sin mucho líquido y mínimo una hora antes de acostarse, así como evitar la televisión antes de dormir.
  • Evitaremos que niños de 6 o más años se echen la siesta. A estas edades si un niño necesita dormir siesta debemos pensar que el sueño nocturno no está siendo como debería y debemos indagar si es por falta de horas de descanso nocturno o si hubiera algún problema o patología del sueño.


Sin ruidos

  • Una ducha caliente antes de acostarse permite que la temperatura de la piel aumente y ayudemos a que la temperatura central disminuya lo que promueve que estén más relajados y más somnolientos.
  • Bajaremos la luz ambiental una hora y media antes de acostarse y puede leer algún cuento o escuchar música relajante. Se recomienda que sea con una luz naranja.
  • Un pijama adecuado que no le haga sudar, una cama confortable, una temperatura ambiental entre 18 y 21 grados y sin ruidos externos son elementos fundamentales.
  • Si ponemos un vasito de agua cerca de la cama, propiciamos que pueda beber agua si lo necesita sin necesidad de levantarse para evitar que se espabile.
La doctora Irene Rubio Bollinger es especialista de la Unidad del Sueño en el Hospital Quirónsalud Toledo.

Ropa y mochila preparada

  • Antes de acostarse dejarán preparada la mochila del día siguiente y la ropa que necesitarán para tener sensación de relajación y no pensar en qué deben hacer deprisa y corriendo por la mañana.
  • Deben tener tiempo suficiente para tomar un desayuno que ayude a activarse. Si el niño ha dormido suficiente y bien se levantará sin mucho esfuerzo y tomará el desayuno. No deben ir sin desayunar al colegio.
  • Si presentan pesadillas o despertares con angustia por la noche y se levantan de la cama les acompañaremos de nuevo a dormir y les ayudaremos a disminuir la ansiedad o preocupación en pocos minutos. No debemos permanecer con ellos mucho tiempo en la habitación ni dormir en su cuarto.

En el caso de que presente frecuentes terrores nocturnos, episodios de sonambulismo, ronquidos, abundantes despertares o pesadillas, será recomendable acudir a la Unidad del Sueño para su valoración.

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