La brecha de ocio entre hombres y mujeres es un asunto que sigue candente. La Doble Jornada. Familias Trabajadoras y la Revolución en el Hogar, de Arlie R. Hochschild, Capitán Swing, es una buena manera de darle una vuelta a la cuestión.

Un referente en su campo, esta obra sigue siendo relevante más de treinta años después de su publicación original.

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La brecha de ocio entre hombre y mujeres

Acuñado a raíz de este libro, el término «doble jornada» describe el trabajo realizado en casa además del trabajo remunerado realizado en el sector formal.

Hochschild y sus investigadores asociados entrevistaron a cincuenta parejas y observaron una docena de hogares a lo largo de las décadas de 1970 y 1980, para explorar la brecha de ocio entre hombres y mujeres.

La investigación demostró que las mujeres aún se hacen cargo de la mayoría de las responsabilidades del hogar y del cuidado de los niños a pesar de su ingreso en la fuerza laboral.

Doble jornada, sentimientos de culpa y falta de interés sexual

Esta «doble jornada» afectaba a las parejas, provocando sentimientos de culpa, tensión marital, falta de interés sexual y sueño.

Por otro lado, Hochschild difundió las historias de algunos hombres que compartieron por igual la carga del trabajo doméstico y el cuidado de los niños con sus esposas, demostrando que si bien es poco común, es una realidad para algunas parejas.

La investigación presentaba además una clara división entre las preferencias ideológicas de los géneros y las clases sociales.

Sumando el tiempo en el trabajo remunerado, el cuidado de los niños y las tareas del hogar, descubrió que las madres trabajadoras dedican un mes de trabajo al año más que sus cónyuges.

Arlie R. Hochschild

Socióloga y académica estadounidense, actualmente profesora emérita de Sociología en la Universidad de California en Berkeley, que se ha centrado durante gran parte de su trayectoria en las emociones humanas que subyacen tras las creencias morales, las prácticas y la vida social en general.

Bajo la influencia de la idea de C. Wright Mills sobre la «venta de nuestra personalidad» y de la visión teórica de Irving Goffman, Hochschild comienza a desarrollar sus conceptos de «trabajo emocional» y «norma sensible».

Arlie R. Hochschild – Foto: Capitán Swing.

Conocida como la fundadora de la sociología de las emociones, Hochschild postuló el vínculo entre el flujo de emociones en la vida social y el más amplio conjunto de tendencias del capitalismo moderno.

Ha obtenido numerosos reconocimientos, entre los que destacan las becas Guggenheim, Fulbright y Mellon, y tres medallas concedidas por la Asociación Sociológica estadounidense, como la Medalla Ulysses.

Ha sido colaboradora del New York Times y de The American Prospect. Recibió varios doctorados honoris causa, entre otros los de la Universidad de Oslo, del Swarthmore College y de la Universidad de Aalborg en Dinamarca.

Sus obras han sido publicadas en catorce idiomas y tres de sus libros han sido elegidos como Libros Destacados del Año por el New York Times.

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