
Salud psicológica de padres y madres LGTBIQ . Las personas LGTBIQ en España están protegidas por la ley 4/2023, referida a:
- Igualdad real y efectiva para las personas trans
- y a la garantía de derechos para las personas LGTBIQ .
Este marco legal no solo las protege a ellas, también a sus familias. Sin embargo y aunque la igualdad y la no discriminación de derechos es un aspecto reflejado en esta ley, la discriminación está todavía presente.
Puedes acceder desde aquí a la primera parte de esta serie de dos artículos, titulado ‘Salud psicológica en personas LGTBIQ y sus familias’.
Y compartimos aquí este nuevo artículo, a modo de segunda parte, sobre los resultados del proyecto HOPE realizado por la Universidad de Nîmes.
Te lo contamos en jupsin.com, portal profesional exclusivo de iPDGrupo.com, portal profesional exclusivo de iPDGrupo.com, con información para decidir sobre salud e igualdad.

Salud psicológica de padres y madres LGTBIQ
Proyecto HOPR, investigación dirigida por Élodie Charbonnier
Ser una familia LGTBIQ puede suponer el estar expuesto a situaciones estresantes ligadas a este hecho, como la discriminación o el no revelar abiertamente la orientación sexual de identidad de género.
Esta situación puede llevar a que los padres LGTBIQ tengan una menor intención de tener hijos/as y que vivan su educación como algo sumamente difícil.
Las discriminaciones que un padre o una madre viven pueden tener los siguientes efectos:
- Impacto en su salud mental y en la percepción de sus competencias parentales.
- Aumento del estrés parental.
- Un sentimiento de poca legitimidad como padre.

Las familias desarrollan recursos frente a estos desafíos
A pesar de ello, en el estudio identificamos que los padres/madres LGTBI no presentan muchos más signos de estrés que aquellos que puedan tener padres/madres heterosexuales y cisgénero. A continuación, compartimos algunos de estos datos:
- Menores síntomas de ansiedad expresados en forma de inquietud persistente, fatiga, irritabilidad respecto al resto de la población.
- Un porcentaje bastante reducido de síntomas de depresión (tristeza, pérdida de placer, ideas suicidas) respecto a la población general. De las personas entrevistadas, el 2% contaba con síntomas depresivos, un porcentaje bastante alejado del resto de la población donde se hizo el estudio (16%).
- Del mismo modo, porcentajes mínimos de burnout parental (0,8%) respecto al 6% del conjunto de la población general del lugar de estudio.
- Así como niveles ligeramente superiores a nivel de bienestar, entendido como el nivel de emocionalidad positiva, satisfacción respecto a su calidad de vida, sentimiento de crecimiento personal, relaciones positivas con otros.
El conjunto de estos resultados nos lleva a pensar que las familias han podido desarrollar recursos para hacer frente a estos diferentes desafíos.

Rol de las prácticas educativas parentales
El tipo de prácticas parentales elegidas por los padres/madres LGTBI se caracterizan principalmente por basarse en el apoyo. Estas se caracterizan por apoyar la autonomía de sus hijos/as, les explican las reglas y se interesan por lo que hacen. El castigo, la privación y el ignorar son cuestiones que están alejados de este tipo de prácticas.
El grado de involucración en prácticas parentales de apoyo por parte de estos padres/madres permite apreciar a su vez, menos síntomas depresivos y menor burnout parental. Principalmente en dos aspectos, el referido al distanciamiento emocional (hacer lo estrictamente necesario para sus hijos e hijas) y la despersonalización (no reconocerse a sí mismo como padre/madre).
Por otro lado, se ha podido apreciar que en la medida que los padres/las madres LGTBI aplican de manera inconsistente las reglas, no reaccionar si el menor las pasa por alto, su bienestar se debilita y los síntomas de depresión y de burnout parental aumentan.

La importancia del apoyo de la pareja
El apoyo de las parejas es importante para la salud emocional como a nivel de vivencia de la parentalidad.
En aquellos casos en los que existe un buen nivel de ajuste, es decir, que la relación responda a las necesidades de apoyo emocional, de conexión social o de intimidad, los síntomas de ansiedad, depresión y burnout parental son menores. En estos casos, el nivel de bienestar es más elevado.
El contar con un nivel adecuado de ajuste de pareja permite reducir el sentimiento de soledad y de estrés. Cuando esto no ocurre, existe estrés suplementario. El apoyo de la pareja, resulta esencial para hacer frente a la discriminación y el manifestar públicamente la identidad sexual.
La percepción positiva como grupo
Del mismo modo, los resultados muestran que cuando los padres/madres LGTBI cuentan con una imagen positiva de su propio grupo como progenitores/as calurosos, los síntomas de ansiedad, de burnout parental son menores, y su bienestar es más elevado.
Los padres LGTBI , al igual que sus parejas en el caso de las familias recompuestas, pueden ser objeto de discriminación en diferentes esferas de su vida, la de su familia o la de sus hijos e hijas. Esta situación impacta en su salud mental, expresándose en ansiedad y depresión.
A pesar de ello, también se pudo apreciar en el grupo de personas estudiadas, que los menores que crecen al interior de las familias LGTBI tienen:
- buenas competencias sociales,
- mayor nivel de adaptación y de bienestar,
- mejor apreciación de la diversidad,
- así como mejores estrategias de afrontamiento frente a la discriminación.

¿Cómo actuar frente a la discriminación?
En primer lugar, desmontando algunos mitos:
Mito 1: Los hijos de padres LGTBI se convertirán en personas LGTBI
Desde los años 80, decenas de estudios científicos han puesto en evidencia que no hay vínculo entre la orientación sexual y/o la identidad de género de los hijos y la de sus padres.
Mito 2: Los hijos de familias LGTBI van a tener una identidad sexual perturbada
Numerosos estudios muestran que no hay diferencias en la construcción de la identidad sexual de los niños que crezcan en una familia LGTBI , en comparación a los que crezcan en una familia heterosexual y cisgénero.
Mito 3: Los niños que crezcan en una familia LGTBI tendrán una menor salud mental
Los estudios muestran que la salud mental de niños y niñas que nacen en familias LGTBI es similar a la de quienes han crecido en una familia heterosexual o cisgénero. Sin embargo, los estudios también demuestran que la exposición a la discriminación puede acentuar su nivel de ansiedad.
Mito 4: Los niños educados en una familia LGTBI tienden a aislarse
Ciertos estudios dan cuenta de la existencia de un mayor miedo al rechazo en los menores que crecen en una familia LGTBI , peores tratos (bromas de parte de sus pares) y más discriminaciones.
Sin embargo, diferentes estudios muestran igualmente que no hay diferencias en cuanto a la percepción de la aceptación por parte de los padres entre los menores de familias LGTBI y los menores de familias heterosexuales y cisgénero.
¿Quieres saber más sobre el proyecto HOPE?
¿Si quieres más información sobre este asunto, te invitamos a que visites la web HOPE LGBT (*), donde puedes acceder a todos los recursos.
La investigación ha sido dirigida por Élodie Charbonnier. Élodie es especiaista en inclusión de personas LGTBIQ . El material ha sido traducido y adaptado al español por la doctora en Psicología Laura Quiun.
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¿Tienes un hijo/una hija LGTBIQ ? ¿Eres padre/madre LGTBIQ ? Te animamos a buscar información en las organizaciones presentes en tu comunidad autónoma.
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