
Estimulación cerebral e IA para mejorar la marcha en pacientes con Parkinson. La estimulación cerebral profunda lleva más de tres décadas ayudando a controlar los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson.
Ahora, un equipo de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) y del Hospital Universitario de Lausana (CHUV) ha desarrollado la primera terapia de estimulación cerebral profunda asistida por inteligencia artificial que se ajusta en tiempo real a cada movimiento del paciente.
Hasta ahora, esta técnica —conocida por sus siglas en inglés, DBS— se ha empleado sobre todo para reducir la rigidez y el temblor. De hecho, más de 200.000 personas en todo el mundo llevan implantado uno de estos sistemas, que envían de forma continua estimulación eléctrica a regiones profundas del cerebro.
Sin embargo, a pesar de su éxito clínico, la DBS convencional apenas lograba mejorar uno de los síntomas más incapacitantes de la enfermedad: los trastornos de la marcha.
Frente a esa limitación, los investigadores de Lausana han diseñado un nuevo enfoque, publicado en la revista científica Nature Medicine, que adapta la estimulación en tiempo real a la movilidad del paciente en situaciones cotidianas.
Así, gracias a la inteligencia artificial, el sistema interpreta de forma continua lo que hace la persona y ajusta la estimulación al instante, lo que mejora el caminar, el subir escaleras e incluso el simple gesto de levantarse.
Te lo contamos en conideintelligente.com, portal profesional exclusivo de iPDGrupo.com con información para decidir sobre innovación, tecnología y salud.
Estimulación cerebral e IA para mejorar la marcha en pacientes con Parkinson
Una estimulación que se adapta a la vida real
«Antes apenas podía caminar, porque las piernas se me ponían pesadas o, a veces, se movían sin control. Ahora, como la estimulación se adapta a lo que estoy haciendo, camino mejor y durante trayectos más largos», relata F., uno de los participantes del estudio. A diferencia de la DBS convencional, que aplica una estimulación continua y con parámetros fijos, la nueva terapia regula la estimulación de forma dinámica en función de la actividad locomotora del paciente en cada momento.
«La actividad locomotora diaria implica acciones muy variadas —estar de pie, caminar, correr, girar o sortear obstáculos— y cada una exige una respuesta motora distinta», explica Eduardo Moraud, recién nombrado titular de la cátedra Medtronic en Neuromodulación de la EPFL. «Este trabajo demuestra que podemos descodificar muchas de esas actividades a partir de biomarcadores neuronales y adaptar la estimulación a sus exigencias fisiológicas, ayudando a los pacientes a moverse de forma más natural».
En concreto, a partir de los datos de cuarenta pacientes, el equipo entrenó con inteligencia artificial unos descodificadores neuronales capaces de detectar los distintos estados de movimiento directamente desde la actividad cerebral, y en tiempo real. Esas señales, además, permiten modular la estimulación en cuestión de segundos, de modo que la terapia se ajusta a medida que el movimiento se desarrolla.
Asimismo, el desarrollo parte de sistemas de DBS ya consolidados en la práctica clínica. Gracias a la colaboración con la empresa Medtronic, los investigadores pudieron acceder a aspectos clave de la tecnología y refinarlos para abordar específicamente los problemas de la marcha.
De la clínica al día a día
«Los problemas de la marcha responden a menudo de forma diferente a la DBS que el temblor o la rigidez, algo que los médicos llevan años observando. Nuestro trabajo demuestra que los parámetros de la estimulación pueden ajustarse automáticamente a las necesidades de cada persona mientras se mueve», señala Jocelyne Bloch, jefa de Neurocirugía del Hospital Universitario de Lausana (CHUV) y coautora sénior del estudio.
La investigación se ha llevado a cabo en el centro interdisciplinar .NeuroRestore, codirigido por la propia Bloch, que une la experiencia clínica del CHUV y el liderazgo de la EPFL en neurotecnología para acelerar la llegada de las terapias de nueva generación. «Convertir la estimulación cerebral profunda en una terapia inteligente abre posibilidades completamente nuevas para los pacientes, sobre todo para quienes conviven con trastornos graves de la marcha», subraya la investigadora.
Por ello, el equipo se plantea ya un estudio de seguimiento para evaluar los resultados a largo plazo y extender el enfoque a un número mayor de pacientes.
Ingeniería, neurociencia y práctica clínica de la mano
Eduardo Martin Moraud se incorporó a la EPFL el 1 de enero de 2026 como titular de la cátedra Medtronic en Neuromodulación del Neuro X Institute, una posición creada precisamente para estrechar la colaboración entre ingeniería, neurociencia y práctica clínica.
Financiada con una donación de 4 millones de francos suizos a lo largo de ocho años, la cátedra se centra en avanzar en la neuromodulación adaptativa y en las terapias de próxima generación para los trastornos neurológicos.
Pionero en este campo, Moraud ha contribuido a comprender los trastornos de la marcha en el Parkinson al identificar los biomarcadores neuronales que anticipan las dificultades de movimiento.

Preguntas y respuestas sobre la estimulación cerebral y el Parkinson
¿Qué es la estimulación cerebral profunda (DBS)?
Es una técnica que se emplea desde hace más de tres décadas para tratar los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson. Consiste en enviar de forma continua estimulación eléctrica a regiones profundas del cerebro para reducir la rigidez y el temblor. En la actualidad, más de 200.000 personas en el mundo llevan implantado uno de estos sistemas.
¿Qué aporta la nueva terapia desarrollada en Lausana?
La EPFL y el CHUV han desarrollado la primera terapia de DBS asistida por inteligencia artificial que se adapta en tiempo real a la movilidad del paciente. A diferencia de la estimulación convencional, de parámetros fijos, mejora acciones cotidianas como caminar, subir escaleras o levantarse. El avance se ha publicado en la revista científica Nature Medicine.
¿Cómo consigue la inteligencia artificial adaptar la estimulación?
A partir de los datos de cuarenta pacientes, los investigadores entrenaron descodificadores neuronales capaces de detectar los distintos estados de movimiento directamente desde la actividad cerebral. Esas señales modulan la estimulación en cuestión de segundos, de modo que se ajusta a medida que la persona se mueve.
¿Por qué es relevante para los trastornos de la marcha?
Porque los problemas para caminar responden de forma distinta a la DBS que el temblor o la rigidez. La estimulación adaptativa ajusta automáticamente sus parámetros a lo que la persona está haciendo en cada momento, algo que la estimulación continua tradicional no conseguía.
¿Quién ha desarrollado esta investigación?
El trabajo se ha realizado en el centro interdisciplinar .NeuroRestore, codirigido por la neurocirujana Jocelyne Bloch (CHUV), y reúne a la EPFL y al CHUV con la colaboración de la empresa Medtronic. Los resultados se han publicado en la revista Nature Medicine.
Fuente: EPFL (École Polytechnique Fédérale de Lausanne). Texto original de Michael Mitchell, publicado el 15 de junio de 2026. Estudio científico de referencia: «Activity-dependent adaptive deep brain stimulation improves gait in Parkinson’s disease», Nature Medicine.
La entrada Estimulación cerebral e IA para mejorar la marcha en pacientes con Parkinson se publicó primero en Con I de Intelligente.


