¡Cuida tu alimentación y protege tu corazón! Nuestros hábitos dietéticos tienen un impacto enorme y evidente sobre nuestra salud general.

Qué, cuánto y cómo comemos influyen, de manera determinante, en la aparición de factores de riesgo para nuestro corazón:

  • hipertensión arterial,
  • diabetes
  • y niveles altos de colesterol y triglicéridos.

Encontramos información profesional en este interesante artículo del doctor Vicente Massuco, jefe del Servicio de Cardiólogía del Hospital Quirónsalud Torrevieja.

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¡Cuida tu alimentación y protege tu corazón!

La hipertensión representa uno de los principales factores de riesgo cardiovascular, determinando la hipertrofia del corazón, la aparición de aterosclerosis coronaria y carotídea y es uno de los principales determinantes de accidentes cerebrovasculares (ictus).

Existe una relación directa entre la presión arterial y el consumo de sal. La sal común de cocina no debe exceder los 5 gramos por día (equivalente a 2 gramos de sodio), ya que el exceso contribuye a mantener cifras de tensión arterial por encima del umbral de la hipertensión, 140/90 mmHg.

El colesterol es un lípido (sustancia grasa) necesario para la vida ya que constituye uno de los materiales de las membranas celulares y es el precursor de las hormonas sexuales, de los corticoesteroides y de la vitamina D.

Sin colesterol no habría vida. Los niveles en sangre de este lípido dependen de nuestro metabolismo, pero también de la ingesta.

Una excesiva ingesta de alimentos que contienen colesterol (carne roja, quesos derivados de lácteos, fiambres y embutidos, entre otros) contribuye al exceso de esta sustancia en la sangre y el consecuente depósito en las arterias con formación de placas ateroscleróticas.

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La diabetes es una patología caracterizada por niveles altos de glucosa en sangre debido a una defectuosa síntesis de insulina. La forma más frecuente, la diabetes de tipo dos, se debe sobre todo a malos hábitos de alimentación y al sedentarismo.

Si bien las causas de la diabetes de tipo dos son múltiples, una dieta rica en azúcares simples puede acelerar su aparición y empeorar sus efectos.

La diabetes, de hecho, provoca daños tanto de los grandes y medianos vasos (aterosclerosis de aorta, coronarias y carótida) como en los pequeños vasos por procesos de estrés oxidativo.

Consejos para cuidar tu corazón con tu alimentación

Es tan importante la calidad de lo que comemos como cuánto comemos y cómo comemos. Esto es así puesto que la cantidad y distribución de la comida a lo largo del día resulta de importancia máxima.

Por ello, recuerda que repartir los alimentos en 5-6 comidas previene la aparición de «ataques de hambre» y la ingesta copiosa.

Los problemas que la ingesta copiosa de alimentos acarrea desde un punto de vista digestivo son conocidos: mala absorción de nutrientes y mayor fermentación en el tracto digestivo que se traduce en malestar abdominal, flatulencias y reflujo esofágico.

Debemos ser conscientes de los efectos cardiovasculares que provocan los malos hábitos alimenticios.

¡Cuida tu alimentación y protege tu corazón! – Infografía IA.

A nivel cardiovascular, el principal problema de la ingesta copiosa de alimentos se debe a que ésta se asocia habitualmente a alimentos «de mala calidad».

Nos referimos a alimentos ricos en grasas e hidratos, con los problemas que estos acarrean. Recuerda que no sueles solventar los ataques de hambre con lechuga y pescado al vapor.

Asimismo, no debemos olvidar dos posibles complicaciones asociadas a las comidas copiosas: ritmo cardíaco irregular con pulso rápido y pérdida de conciencia transitoria.

Por un lado la fibrilación auricular posprandial, que es la arritmia más común y consiste en un ritmo cardíaco irregular con pulso rápido.

El aspecto más grave de esta patología es el riesgo de embolia cerebral (ictus) que conlleva. Se da tanto en corazones sanos como en sujetos con patología cardíaca.

Después de una comida copiosa se produce una activación del sistema nervioso parasimpático prepuesto junto con el sistema simpático a la digestión. Este sistema puede determinar, si bien en casos raros, la aparición de latidos cardíacos descontrolados que degeneran en esta arritmia.

Por otro lado, y como segunda complicación asociada a comidas copiosas, nos encontramos ante el síncope posprandial, que es una pérdida de conciencia transitoria recuperada de forma espontánea. No es una enfermedad en sí, sino el signo de otras condiciones que pueden ser benignas o malignas.

Después de una comida copiosa el sistema digestivo requiere una gran cantidad de sangre que se acumula en los vasos sanguíneos de los intestinos. Esto puede causar una excesiva disminución de la tensión arterial en otras partes, como el cerebro. La condición de hipotensión se manifiesta como mareos, aturdimiento y finalmente pérdida de conciencia.

A diferencia de la fibrilación auricular el síncope posprandial es un fenómeno benigno si bien toda pérdida de conocimiento acarrea riesgos evidentes.

Así pues, presta especial atención a aquello que comes, a la cantidad de lo que comes y al momento en que lo comes.

En el servicio de Cardiólogía del Hospital Quirónsalud Torrevieja contamos con un equipo de profesionales cualificados para ayudarte a llevar una alimentación sana, acorde a tu estilo de vida y necesidades, cuyo objetivo principal es cuidar tu salud y la de tu corazón.

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